Reacciones cuando papá y mamá se separan

Como todos sabemos, y algunos han experimentado, la ruptura de pareja y el proceso de separación implica un cambio y una cascada de sentimientos y emociones contradictorias. A veces incomprensibles, difíciles de explicar y gestionar. Los más pequeños pueden tener diferentes reacciones si papá y mamá se separan. Veamoslo.

El principio de la separación: Actores implicados

Papá y Mamá se separanLos actores principales toman la decisión de separarse.

No sin antes haber experimentado dudas, enfado, frustración, tristeza, entre otras emociones.

Pero… todavía quedan unos pequeños involucrados en el proceso, de forma indirecta.

 

 

¿Y los actores secundarios, qué pasa con ellos?

¿Qué sienten?

¿Cuál es el papel que adoptan?

¿Qué deben hacer los padres?

Estas preguntas no tienen una sola respuesta, ya que es necesario conocer las circunstancias personales y sociales que envuelven a cada uno de los casos. No obstante y, en función de la edad de los menores, podemos aproximarnos al tipo de reacciones.

 

La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.

Jean Jacques Rousseau

 

Papá y mamá se separan: Reacciones en niños de 3 y 6 años

Suelen experimentar sentimientos de culpa ante la separación que tiene que ver con que su forma de pensar es todavía egocéntrica y personal, es decir, la realidad gira en torno a ellos. Tienen la idea de pérdida respecto al progenitor que ya no vive en casa.

Es posible que desarrollen miedos, actitudes regresivas, aturdimiento e incremento de conductas agresivas.

¿Cómo puedes ayudar a tu hijo ante estas respuestas emocionales?

Es importante explicarles que la separación no tiene nada que ver con ellos e informarles de todos los cambios que se van a suceder. Se les debe asegurar, sólo si es verdad, que continuarán viendo al otro progenitor.

 

Papá y mamá se separan: Reacciones en niños de 7 y 10 años

Reacciones de los hijos en separacion o divorcioEn el caso de niños de entre 7 y 10 años, les inundan expectativas de reconciliación, así como sentimientos de lástima y compasión hacia el progenitor que ha abandonado el domicilio y hostilidad, hacia el que vive con ellos. Tienen miedo a quedarse sin su familia. Creen que uno de los progenitores ha echado al otro de casa.

Sienten temor frente a la posible desorganización, tristeza y fantasías de que sean ellos los que puedan volver a unir a sus padres.

¿Qué hacer cuando tu hijo experimenta alguna de estas sensaciones?

Explicarle que es una decisión que afecta a la pareja y que ellos van a seguir teniendo un padre y una madre, sin que ninguno de ellos sean culpables, aunque sí responsables, de la decisión acordada.

 

Papá y mamá se separan: Reacciones en niños de 9 y 12 años

Los menores de entre 9 y 12 años, son capaces de percibir con más claridad los cambios. Los sentimientos más predominantes en este grupo de edad son la irritabilidad y la incertidumbre ante el futuro próximo.

Intentan regularse a través de la actividad y suelen aliarse a una de las figuras parentales; pueden experimentar ansiedad  y dolencias físicas, como resultado de la misma. Conviene avisar a los menores de la marcha de casa de uno de los progenitores, 2 o 3 días antes es suficiente, para que tengan la posibilidad de hablar con ambos padres.

 

Como afecta la separación en adolescentes

Los hijos durante el divorcioPor último, los adolescentes, entienden que sus padres ya no quieran vivir juntos, sin embargo, desean mantener la lealtad hacia ambos. Se puede apreciar tristeza, ansiedad, preocupación y cambio en lo que para ellos significaba hasta el momento una relación de pareja.

Suelen evitar los temas relacionados con la separación, se muestran tendentes al chantaje emocional y pueden intentar ejercer el papel del progenitor ausente.

¿Cómo puedo prevenir que mi hijo adopte alguno de estos comportamientos?

Es fundamental no ponerles en la tesitura de tener que posicionarse a favor de uno u otro y no hacerles elegir, no obstante, las normas y límites tienen que estar claras.

 

Conclusiones sobre la ruptura familiar y la reacción de los hijos

Todas estas reacciones de los niños no tienen por qué ser patológicas, es una respuesta emocional y conductual ante un evento estresante como es la separación de sus padres.

Por tanto, con un adecuado manejo por parte de los progenitores, la separación no tiene por qué suponer un ruptura de su buen funcionamiento. Los niños al igual que los adultos reaccionan ante las circunstancias que les rodean. Validemos sus emociones y acompañémosles en este proceso.

 

María Cebamanos

Psicóloga en Vestalia Asociados 

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