“Todas nuestras vidas empezaron con el afecto humano como primer soporte. Los niños que crecen envueltos en afecto, sonríen más y son más amables. Generalmente son más equilibrados”

-Dalai Lama-

photo-1445366526762-3646e5bf3bebTrato es la acción y efecto de tratar, la forma de proceder con una persona y como nos relacionamos.

Hablamos, escribimos, discutimos, nos manifestamos contra el MAL TRATO, que nos indigna y nos revuelve pero, ¿qué pasa con el BUEN TRATO?

Probablemente su ejercicio sea más poderoso que cualquiera de los instrumentos que aplicamos en la actualidad.

El BUEN TRATO es un Derecho y un Deber. Son polos opuestos de un mismo eje, y del mismo modo que para prevenir la enfermedad nos educamos en hábitos saludables, para prevenir el maltrato debemos ejercer el buen trato, y sentirlo como un derecho pero también como un deber.

La afectividad es básica como persona, necesitamos amar y ser amados, vincularnos, comunicarlos, valorar y ser valorados, RE-CONOCERNOS.

Pero las formas en las que nos relacionamos son diferentes, porque aunque buscamos lo mismo, lo hacemos por caminos diferentes, y los espacios y tiempos en los que hacemos esos caminos, determinan la forma en la que nos tratamos.

Los espacios en donde se genera el respeto, el afecto, el respeto y el reconocimiento crecemos y el buen trato se convierte en nuestra forma de relacionarnos con otros y otras.

photo-1445915116209-31efbc3ae6b2Esos elementos eliminan de nuestra personalidad rasgos conflictivos y minimiza el riesgo de establecer relaciones tóxicas que deriven en casos de violencia de género y/o doméstica o fuera del ámbito del hogar.

El buen trato es ponerse en el lugar del otro, una oportunidad para conocerme y conocer a la persona que tengo junto a mí creando una relación igualitaria.

Es el derecho a que nos tomen en cuentan, respeten nuestras ideas y nuestro cuerpo, nuestro sentir, aceptar las diferencias y la diversidad como una oportunidad, y tratar al otro/a como nos gustaría que nos tratasen a nosotros.

Reconocimiento, empatía, comunicación, interacción y negociación son cinco elementos que convierten los lugares que compartimos en espacios de de buen trato, en los que compartimos sentimientos y responsabilidades de manera autónoma y libre, siendo éste el instrumento más eficaz contra el MALTRATO en cualquier ámbito.

El buen trato crea vínculos afectivos estables y saludables, amor propio y compartido, relaciones en igualdad y es el principio del camino hacia la erradicación del mal trato.

 

FOTO VESTALIAMaría García Sánchez

Consultora de proyectos. Docente y conferenciante en igualdad, emprendimiento, estrategia social y violencia de género

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