¿Qué es la terapia de conducta?

Dentro de Vestalia Asociados, y de su asistencia integral a las familias, ofrecemos asistencia psicológica a los clientes, tanto a nivel individual, cómo terapia de pareja o terapia familiar. Muchas de las técnicas que utilizamos en el departamento de psicología se encuadran dentro de la terapia de conducta.

La terapia de conducta surge en los años 50 como opción terapéutica. Hoy es un modelo de intervención psicológica consolidada, respaldada por investigaciones científicas. Desde entonces se ha ampliado y lleva a que hoy en día sea una delas opciones  de terapia más consolidada y muy reconocida.

Este tipo de terapia psicológica se enmarca dentro de la Psicología clínica y sanitaria. Utiliza conceptos y procedimientos de evaluación e intervención basados en la Psicología experimental. Ha ido incrementando su complejidad, diversidad y ámbitos de actuación a varios niveles: prevención (primaria, secundaria y terciaria), evaluación, diagnóstico, tratamiento, terapia y prevención de recaídas. Una de las claves de este modelo de intervención es la evaluación rigurosa de la eficacia de sus intervenciones. Esto que en un principio que la diferencia de otros modelos y corrientes de la intervención psicológica.

Evolución histórica de la terapia de conducta

La terapia de conducta ha ido evolucionando según ha ido avanzando la investigación científica. Así podemos diferenciar:

Técnicas conductuales de Primera generación

Terapia de carácter empírico, experimental y centrado en el cambio directo de la conducta, muy vinculada a las teorías del aprendizaje. Se trataban básicamente problemas de conducta, algo de ansiedad y poco de depresión. Tenían un concepto reduccionista de la conducta.

Técnicas conductuales de segunda generación

Se caracterizan por incorporar los modelos cognitivos en general, y los de procesamiento de la información en concreto. El concepto de conducta se amplia a pensamientos, y conductas no visibles.

Técnicas conductuales de tercera generación

Ha surgido en los últimos años. Va tendiendo a una perspectiva más holística. Es una perspectiva más experiencial: los modelos anteriores consideran que si hay un problema hay un mecanismo alterado, físico o psíquico, por lo que busca es arreglar ese mecanismo, pero la tercera generación ha descubierto que si se produce un trastorno, éste no depende de un mecanismo alterado sino de la conducta y la función que tenga esa conducta. En realidad, lo que supone es volver al conductismo radical de los años 50 pero ampliando enormemente el concepto de conducta. Se basa en estrategias de cambio indirecto, dando mayor importancia en el contexto y de las funciones de la conducta. Están centradas en el momento presente.

Y desde Vestalia Asociados aprovechamos las técnicas de esta tercera generación para incorporarlas tanto a la gestión de emociones propias de los procesos familiares, como a la terapia individual y a la terapia de pareja, consiguiendo que a través de cambios en nuestra conducta, consigamos gestionar de una forma más efectiva la situación en la que nos encontramos.

Paula Ronco

Psicóloga en Vestalia Asociados

paula@vestaliaasociados.es