photo-1445052693476-5134dfe40f70El acoso no es, por desgracia, un problema nuevo. Ha estado presente en nuestra sociedad desde siempre, afectando a nuestras relaciones personales.

Su finalidad es atemorizar y dominar la persona acosada durante tanto tiempo como sea posible, utilizando, el acosador, todas las herramientas que tiene a su alcance. Hoy en día, que hemos prácticamente trasladado nuestra vida a la red y todo lo hacemos “en digital”, es lógico que el acoso se haya digitalizado y se hable de ciberacoso.

Lo que no se ha digitalizado en absoluto son sus consecuencias que siguen siendo igual de devastadoras, a verse las víctimas obligadas a hacer cosas que no quieren hacer o van en contra de sus principios.

Por lo tanto, el ciberacoso es el uso de la tecnología para intimidar a una persona o grupo con la intención de hacerles daño social, psicológico o incluso físico.

SplitShire_IMG_6131Hablamos de ciberacoso cuando la víctima es un adulto, siendo el acosador adulto o menor; de cyberbullying, cuando tanto la víctima como el responsable son menores y de grooming cuando el acosado, menor, es víctima de un acosador adulto.

Dado que la única diferencia entre ellos, en términos generales, es la edad de los implicados hablaremos en general de ciberacoso, si bien todo lo que digamos es igualmente válido para el cyberbullying y el grooming.

El hecho de que el ciberacoso pueda resultar más perjudicial que el acoso tradicional viene dado por el hecho de haber trasladado nuestras vidas hoy en día al ámbito digital.

Eso conlleva a que, especialmente en el caso de los adolescentes, les provoque una tremenda ansiedad el hecho de que las amenazas se den por “su canal de comunicación natural” y el pánico que tienen a un posible rechazo social.

El ciberacoso se puede manifestar de distintas maneras, entre las que se pueden encontrar:

  • textos y correos electrónicos abusivos
  • mensajes hirientes, imágenes o vídeos comprometedores
  • burlas e imitaciones online
  • aislando en la red a las víctimas
  • humillaciones de cualquier tipo en las redes
  • haciendo correr comentarios, generalmente falsos, desagradable online o en chats.

cuando-padre-e-hijo-tienen-tdah-tdahytuEl único modo de parar esa lacra es el apoyo constante, la información y la concienciación de nuestros menores para que sepan cómo actuar si se ven envueltos en una situación de este tipo.

Lo primero que deberíamos trasladar a una posible víctima de ciberacoso es seguridad y confianza. Que entienda que nada que haya hecho es lo suficientemente malo como para no poder ser resuelto.

Seguramente se encuentre en esa situación por haberse saltado alguna recomendación o buena práctica y ello le generará, aún, más ansiedad. Tranquilizarlo y empatizar con su problema debería ser, por lo tanto, el primer paso.

A partir de ahí, intentar trabajar con la víctima pautas de comportamiento para mitigar la exposición y conseguir que el acosador cese en su presión, además de proceder a actuar contra él mediante los cauces legales que están a nuestro alcance.

¡Estoy siendo víctima de ciberacoso! ¿Qué hago?

  • Lo primero de todo, como decíamos antes, habla. Cuéntalo a alguien responsable. Un adulto, tus padres, profesores, familiares… O incluso a la policía si, por el motivo que sea, no te atrves a hablar con tus padres. Aunque debes saber que sea lo que sea lo que hayas hecho, tiene solución y tus padres te van a comprender y apoyar. Siempre.photo-1453574503519-1ae2536262ec
  • En segundo lugar, no tomes represalias. No contestes. No le entres al juego. El acosador basa su poder en la intimidación y el miedo. Es su arma. Si le demuestras que no te importa lo que pueda decir o hacer, desmontarás toda su capacidad para poder exigir nada.
  • Bloquéale en la red que esté utilizando y revisa la configuración de privacidad para que no pueda volver a contactar contigo.
  • Reporta a la red social que está utilizando los abusos para que así puedan actuar contra él. Todas las redes tienen mecanismos tanto de bloqueo como de reporte de contenido ofensivo, inadecuado o peligroso. No dudes en reportar a quien te esté haciendo daño.
  • Si el acoso es serio, no toques nada en el móvil, tableta u ordenador. No borres conversaciones ni intentes manipular nada. Entrega el dispositivo a la policía o guardia civil y ellos sabrán proceder para extraer las pruebas con la legitimidad necesaria para poder ser utilizadas, en su caso, en un juicio contra el acosador. Una captura de pantalla o un texto o mail impreso en papel o en foto no es válida porque podría haber sido manipulada.
  • Distráete, habla con amigos o con tus padres, haz deporte, cambia el chip. Libera tu mente para dejar de pensar en lo que el acosador te pide o exige.

Si no quieres ser víctima no seas nunca tampoco cómplice. Si vemos comportamientos que pueden molestar a un tercero, apártate y haz saber que eso no va contigo.

No hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

 

12246970_929411660461358_2179095513185665800_nJosé Fernández Sánchez

Co-founder & CEO de fun4Shoppers

@JFS_1969